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Sobre descolonización/descolonialidad, una vez más |
Walter Mignolo

Thoughts on modernity/coloniality, geopolitics of knowledge, border thinking, pluriversality, and the decolonial option.

Sobre descolonización/descolonialidad, una vez más

Mis comentarios sobre “Eurocentrism 21st Century: The King and the Colonial Vassal”provocaron algunas reacciones immediatas. Una de ellas, pregunta por qué escribo en inglés sobre estos temas. En los próximos días traduciré el artículo al castellano y responderé a esta pregunta.

En lo que sigue, hago algunas aclaraciones dirigidas a preguntas y objeciones que se me hacen, y consejos que se me dan, de los demás comentaristas.

El término ¨descolonización¨ comenzó a emplearse, durante la guerra fría, en dos contextos distintos. En uno de esos contextos se entendía por ¨descolonización¨ lo que a finales del siglo XVIII y principios del XIX se entendia por revolución (Revolución Americana, Revolución Haitiana) o por Independencia (Independencia Argentina, etc). En este contexto ¨descolonizarse¨ significaba enviar las elites metropolotinas a sus países de origine y tomar las riendas de los gobiernos locales. Lo que ocurrió en Asia y en Africa fue paralelo a lo que ocurrió en las Américas siglo y medio antes: el colonialismo interno desplazó al colonialismo externo. Los criollos de descendencia Europea controlaron el gobierno y la autoridad en las Américas en las primeras revoluciones/independencia del mundo moderno/colonial. Los movimientos de descolonización fueron paulatinamente desplazados, al final del siglo XX, por la contra-revolucion neo-liberal, tambien conocida como “globalización.” Los procesos descolonizadores retomaron su rumbo y energía en Bolivia, con la elección de Evo Morales al gobierno. Sin embargo, tanto en Bolivia como en Ecuador y también en algunos sectores de la intelectualidad Venezolana, el contexto de uso del término “descolonización”se ha modificado.

El segundo contexto en el que se empleó el término “descolonización”durante la guerra fría fue el epistémico. El sociólogo colombiano Orlando Fals Borda propuso hacia mediados de los 70, descolonizar las ciencias sociales. Durante el mismo período, los tardíos 70, el filósofo Marroquí Abdelkebir-Khatibi propuso la descolonización epistémico-filosófica como paradigma de co-existencia frente y junto a la desconstrucción. Mientras la desconstrucción proponía y propone una crítica eurocentrica del eurocentrismo, Khatibi habitaba y habita otro espacio, el espacio de las fronteras entre el Islam y la Cristiandad (de ello hablo en Historias Locales/Diseños Globales). Su noción de “doble crítica”como método de descolonialidad se desengancha de la totalidad eurocentrada y atrapada en los legados categoriales del griego y del latin. Khatibi habita y piensa en la frontera entre, por una parte, la filosofía islámica y la lengua árabe y, por otro, la filosofía y las lenguas del occidente greco-latino, cristiano y secular. Hoy, en Bolivia, el sentido histórico del término de descolonización se junta con el sentido epistémico del término descolonialidad: descolonizar la educación, el estado, la economía presupone habitar y pensar en los bordes del horizonte totalitario del Eurocentrismo (repito: griego, latin y las seis lenguas europeas moderno/coloniales). En fin, para intelectuales del “tercer mundo” el concepto de descolonización fue una opçión necesaria frente a las tendencias imperiales del marxismo y de la teología liberadora. En Algeria tenemos a Malek Bennabi. . En décadas posteriores, de los 80 y los 90, nos encontramos en India con intelectuales y activistas como Ashis Nandy y Vandana Shiva.

Mi empleo del término descolonización/descolonialidad proviene del artículo programático e inaugural en el que Anibal Quijano mostró que el concepto de modernidad es solo la mitad de la historia, e introdujo el concepto de colonialidad como su lado oscuro, pero inseparable. Esto es, iluminó el hecho de que no hay modernidad sin colonialidad. Por lo tanto, la retórica salvacionista de modernidad y modernización es inseparable de la lógica imperial de colonialidad. Frente a esta realidad histórica hay varias opciones: adaptarse y asimilarse; resistir y estar contra o re-existir, esto es, trabajar crítica y creativamente junto a procesos globales hoy en marcha de descolonización epistémica, esto es, de descolonialidad. Mi empleo del término se inscribe en un proyecto epistemico-político específico, el así llamado modernidad/colonialidad/descolonialidad. Este proyecto tiene ya varios años de trabajo colectivo que ha sido resumido en un par de artículos. Uno, “Mundos y conocimientos de otro modo”de Arturo Escobar, antropólogo colombiano residente en Estados Unidos. El otro “Nueva perspectiva filosófica en América Latina”del filósofo colombiano residente en Colombia Damián Pachón Soto.

El término se emplea también en otros proyectos. Uno de ellos es del pensamiento Chicano/Chicana en Estados Unidos. El libro de Emma Pérez citado en uno de los comentarios es un ejemplo. En el movimiento político y filosófico Chicano/Chicana tanto los conceptos de “colonialismo interno”(introducido en América Latina por el sociólogo Mexicano Pablo Gonzálo-Casanova a finales de los 60) y de “descolonización”fueron por cierto conceptos claves para este proyecto. Como lo fueron para el sociólogo Fals Borda y el filósofo Khatibi, coincidentemente en la misma época e independientes de cada uno. No hizo falta en este caso un pensador, un modelo eurocentrado para seguir y aplicar, sino que la historia misma condujo a quienes se encontraron habitando las fronteras, pensando fronteriza y descolonialmente. El término se ha empleado desde hace tiempo entre los intelectuales indígneas en América del Sur y entre los pensadores Afro-Caribeños. Hoy, se mantiene vigente en las nuevas generaciones de Native Americans quienes hablan tanto de descolonización como de “indegenización de la universidad” “indigenización de la universidad.” El libro de la antropóloga Maori, Linda Tiwhai Smith, Decolonizing Methodologies. Research and Indigenous People, publicado en 1999, inició un largo debate sobre cuestiones de descolonización epistémica, esto es, de descolonialidad. Finalmente, el fenómeno Amawtay Wasi, en Ecuador, que es más conocido en América del Sur, es un caso radical de decolonialidad epistémica.

En fin, descolonización/decolonialidad son términos comunes a variados proyectos que tiene en común desengancharse de las reglas euro-centradas (lo cual implica su continuidad en Estados Unidos). Proyectos de descolonización/descolonialidad en las áreas del planeta cuyas historias locales fueron interferidas por las historias locales de los paises imperiales de Europa occidental y Estados Unidos, juntan hoy sus fuerzas con los proyectos descoloniales de las “minorías”inmigrantes en Europa y en Estados Unidos. Immigrantes que ya no son Europeos como en Argentina, Venezuela o Estados Unidos a finales del siglo diecinueve y principios del veinte, sino migrantes de lo que fue “el tercer mundo.”

La genealogía del pensamiento descolonial abre las puertas a respuestas descoloniales al dilema “estas conmigo o estas con mis enemigos.”A menudo dice Anibal Quijano, medio en broma y medio en serio: “Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario.”Esto es el desprendimiento epistémico, el pensamiento fronterizo, el pensar de otro modo que describe Escobar en su artículo, el paradigma (diverso) de co-existencia como guerra epistémica. De lo contrario, nos quedamos en la telaraña del totalitarismo epistémico moderno (en la sintesis hegeliana, en la ruptura epistemica de Foucault, en el nuevo paradigma de Khun), en el cual la novedad es siempre evaluada en relación a lo anterior, en la linearización del tiempo y en el control de la autoridad enunciativa. Lo político, que en ese ámbito es controlado por el estado y el mercado, es un callejón sin salida para la sociedad política, si la sociedad política no cambia por cambiar las reglas del juego, los términos de la conversación y se mantiene presa en una lucha por cambiar los contenidos. Es decir, por resistir en vez de re-existir (Adolfo Albán, pensador y artísta afro-colombiano).

Esta misma idea la expresó en otro ámbito, aunque por motivos semejantes al pensamiento descolonial, el neurofisiólogo y pensador chileno Humberto Maturana. (1) Por un lado, Maturana re-introdujo el concepto de “emocionar”junto y complementario al de “pensar.”Por otro, desarrolló la idea de “variadas objetividades”y de “multi-verso”en vez de “uni-verso”(esto es, la idea hegemónica de universalidad pasa a ser en el pensamiento de Maturana, un componente más de un mundo multi-versal). Sin embargo y actualmente, el conflicto y la lucha epistémica se enmarca en la creencia en la “objetividad sin paréntesis”y la “objetividad en paréntesis”. La idea básica de Maturana, que no es simple. Empecemos por lo más básico.

La operación que constituye el criterio de validación de las explanaciones científicas—dice Maturana—es el mismo que usamos en la validación operativa de nuestras prácticas cotidianas en tanto seres humanos. De esta premisa se sigue, en un sentido estrictamente operativo, lo que distingue un observador u observadora en la vida cotidiana de un observador o una observadora en su papel de científico, es la orientación emocional del cienfífico o la científica que explica la consistencia cognitiva de su trabajo y su conocimiento usando solamente como criterio la validación científica que él o ella inventaron en su particular preocupación por regular los criterios de validación explicativa. Esto es, en su interés y compromiso por establecer, ellos y ellas mismas, criterios claros para generar explanaciones científicas que no interfieran con los criterios operativos que empleamos en la vida cotidiana. Esto es, los criterios de la explanación científica se basan sobre la puesta en paréntesis de las cualidades secundarias; de nuestro criterios vivenciales y existenciales para validar operativamente nuestras prácticas cotidianas.

De este principio, Maturana deriva una serie de conclusiones básicas para los futuros globales y las opciones descoloniales. Los criterios de validez descritos en el párrafo anterior constituyen lo que Maturana llama “objetividad-sin-paréntesis”y la lucha por lo uni-versal Por otro lado, existe el mundo multi-versal y los sujetos que operan cotidiana y científicamente con otros criterios de validación. Ello conduce, al mismo tiempo, a pensar lo político y lo ético de un modo-otro.

Los caminos (o métodos si se quiere), que conducen a la objetividad-entre-paréntesis la observadora acepta que ella es la fuente de toda realidad a través de la series de operaciones para establecer distinciones y diferencias en su práctica de vida. Esto es, el punto de partida no es la objetividad de un mundo allí, sino la subjetividad que no se puede eliminar o poner entre paréntesis, de la observadora. Al aceptar este método o camino, las explanaciones no son reduccionista ni tampoco transcendetales puesto que ya no hay una búsqueda “por la explicación última de todo”ni por la “verdad o manera correcta”de hacer política. Esto es, se ha relativizado o provincializado la creencia en “universales abstractos”(objetividad-sin-paréntesis) y se han abierto las puertas a “la pluri-versalidad como proyecto uni-versal”(objetividad-entre-parentesis). Estamos ya en un terreno común y complementario, tanto cientistas como Maturana como pensadores descoloniales en el ámbito de las ciencias humanas. Demos un paso más adelante.

De tal modo que cuando un observador u observadora habita y adopta el camino de la objetividad-entre-paréntesis, comienza por darse cuenta que dos observadoras que proponen dos explanaciones que se excluyen mutuamente pueden parecer—para un tercer observador—dos interpretaciones conflictivas de una misma situación o acontecimiento. Lo que ocurre aquí entonces es que los tres observadores no estan dando interpretaciones diferentes de una misma situacion sino que que las tres están operando en diferentes—aunque igualmente legítimos—esferas de la realidad y dominios explicativos. Lo que están haciendo es explicar diferentes aspectos de sus prácticas de vida.

Cuando esto es así—concluye Maturana—la observadora que habita la pauta operativa de la objetividad-entre-paréntesis, se da cuenta que habita en un multi-verso. Esto es, que habita en variados y diferentes (igualmente legítimos) mundos explanativos (aunque no todos igualmente deseables). Por lo tanto, cada desacuerdo explicativo es una invitación hacia una responsable reflección de coexistencia (conflictiva y dialógica) y no en una irresponsable negación de la otra explicación (Bush-Ben Ladin y viceversa, por ejemplo). En cambio, si se habita la objetividad-sin-paréntesis creemos que todo quien no está de acuerdo con lo que sentimos y pensamos, no tiene razón de ser o está errado. Esto es, nos ponemos en una posición de juez supremo y acusamos a las opiniones diferentes de ponerse en la posición de juez supremo en la que yo o sólo nosotros (los que pensamos igual) queremos estar.

El pensamiento descolonial, y la opción descolonial (que es descolonial en su singularidad y multi o pluriversa en sus manifestaciones globales), habita la objetividad-entre-paréntesis y opera explicativa, ética y políticamente en la formación histórica del mundo moderno/colonial constitutivo de la fundación histórica de la economía capitalista. A partir de aquí es posible comprender el pensamiento descolonial de Waman Puma de Ayala, de su uso estratégico del cristianismo (como se hace hoy, en las prácticas de teología de la liberación en América del Sur (Hinkelammert, Elaucuría) o en Africa) (ver en este mismo blog, bajo el rubro Publications, dos conferencias sobre pensamiento descolonial). De igual manera Ottobah Cugoano, lo cual nos permite comprender que pensadores como Gramsci o Bourdieu están sólo a mitad de camino, caminando sobre historias y subjetividades silenciadas, como lo argumenta convincentemente el intelectual y politólogo Jamaiquino Anthony Bogues en su elocuente obra Black Heretics, Black Prophets. Radical Political Intellectuals (2003). No hay dicotomía entre imperiales/modernos malos y coloniales buenos, sino un paquete the lucha sin cuartel en la co-existencia entre retórica de la modernidad/lógica de la colonialidad/gramática de la descolonialidad. La primera ecuación es una ecuación moderna y postmoderna (esto es, lineal, eurocentrada). La segunda se abre a la heterogeneidad-histórico estructural (ver el artículo de Quijano citado más arriba), a la analéctica (Dussel) y al pensar habitando las fronteras (border thinking).

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1) Resumo aquí las ideas principales del aparatado “The Ontology of Explaining: Conditions of Constitution of Observing”, primera sección de la monografía Reality. The Search for Objectivity or the Quest for a Compelling Argument.

11 responses to “Sobre descolonización/descolonialidad, una vez más”

  1. Freddy Quezada says:

    “…uso estratégico del cristianismo (como se hace hoy, en las prácticas de teología de la liberación en América del Sur (Hinkelammert, Ellacuría)”. Esta expresión, amigo Mignolo, le puede ocasionar problemas políticos, porque pareciera decir que los cristianos, como ese europeo equivocado en tierras americanas de Hinkelammert o ese mártir zubiriano de Ellacuría, “instrumentalizaron” una creencia para obtener sus fines y engañar a los creyentes; puede ser, si lo vemos como la parte cínica de la ilustración de la que habla Sloterdijk (no espere mis disculpas por citar a un autor alemán), aunque yo sé que Usted habla más bien desde el esencialismo estratégico de Spivak (yo si espero siempre que Usted la cite), pero no les va a gustar a sus nuevos amiguitos cristianos, en particular a Dussel. Saludos cordiales. Freddy Quezada.

  2. Rafael Salas says:

    Señor, saludo que respondiera a los comentarios. Tengo tres apreciaciones:

    En primer lugar, me parece que Usted sigue también una retórica salvacionista (como la que critica de la imperialidad) porque no entiendo que significa “descolonizar” a alguien, sino es sinónimo de “concientizarlo”. Se ha preguntado Usted que muchos indígenas de mi país (yo mismo procedo de una familia quiché)no quieren se concientizados? Le repito, venga a ver las encuestas en Guatemala.

    En segundo lugar, hasta donde supe cuando estudié en la “Landívar”, Fals Borda era enemigo de los métodos no sólo de las ciencias sociales sino de la institución universitaria como tal (si aún está vivo sería un crítico suyo muy fuerte)porque creía en la doxa (el conocimiento comunitario, oral, dramatúrgico y visual) y despreciaba la episteme (la escrituraria sobre todo), que yo agregaría que hubiese criticado también la “antiepisteme” que escribe como ella (es decir, como Usted y colegas de la descolonialidad).

    En tercer lugar, cuando Usted habla de Aníbal Quijano, yo lo que recuerdo es que en la Teoría de la Dependencia había como una jerarquía disciplinaria entre ellos. En primera fila estaba la economía, en segundo lugar la sociología, donde estaba Quijano, y por último la antropología donde estaba un brasileño que no recuerdo cómo se llamaba. Lo cierto es que todos coincidían en situar en el corazón de su esquema a EEUU, algo que ahora al hablar de Quijano, no le da esa centralidad.Y no me parece que se encubra con la palabra “epistémica”.

  3. Freddy Quezada says:

    Estimado Walter Mignolo: le envié dos comentarios a sus dos últimos artículos y no sé si saldrán, junto con este. Pero, espero que no se sienta ofendido, Usted que llama, y deseo creer que con pasión sincera, a ser críticos contra los esquemas dominantes. No replique, se lo ruego, en pequeño lo que está llamando a condenar en grande. Saludos cordiales. Freddy Quezada.

  4. Byron Guillen says:

    Don Walter: soy un seguidor de las discusiones entre latinoamericanos y le escribí al Dr. Damián Pachón, manifestándole que en Nicaragua hubo una polémica sobre los descoloniales entre Freddy Quezada, a quien admiro y leo con frecuencia y Carlos Midence, al parecer un antiguo discípulo de él.

    En el blog de Quezada, alguien en la parte correspondiente a las reacciones, dice que las críticas de él son una especie de descolonialidad también, como la de Ustedes, pero sin emancipación y sumándole, además, una especie de taoismo. Pone la fórmla así: Descolonialidad – emancipación + taoismo. Yo lo que sé, es que él ha trabajado una perspectiva antioccidental, pero desde una espiritualidad “oriental” con comillas, como él le llama (dice basarse en Cioran, Krishnamurti y Ken Wilber). Y por eso ese encono y obsesión de él por atacar lo que los separa (el “telos” emancipatorio)de la escuela suya en vez, a mi juicio, de fortalecer los muchos lazos que los unen. Me parece que un diálogo entre estas dos perpectivas sería muy fecundo. Mis felicitaciones Don Walter por su meritoria labor.

  5. Jonathan Lopez says:

    Me parece que lo que está diciendo Maturana, con todo el respeto que se merece este teórico no lineal que, junto a Varela, descubrió (¿o inventó?) la autopoiesis en los procesos naturales, ya se lo había oído decir a Edgard Morin, el teórico de la complejidad, con su principio de contradicción concurrencia y complemento. Pero enhorabuena profesor Mignolo, que usted esté reparando en las teorías dinámicas no lineales que no han sido consideradas por las ciencias sociales como se debe y explotar el rico enjambre de métodos que tiene para ponerla al servicio de la descolonialidad. Felicidades por su página muy didáctica y sólida.

  6. Sara Lleras G. says:

    Coincido con el Señor Jonathan López. En la universidad donde estudié (Colombia) recuerdo que un profesor decía que la “autopoiesis” de Maturana y Francisco Varela, las “estructuras disipativas” de Prigogyne y los “fractales” de Mandelbroot, (y otros que se me olvidan) tenían un comportamiento parecido a lo que decían lo viejos sabios chinos. La “autopoiesis” es una manera de que las cosas se arreglen y se crean solas; las “estructuras disipativas” tienen, decía, una actitud como en la parte nuclear del I Ching y los “fractales” cambian y repiten al mismo tiempo los procesos. Era fascinante cómo el profesor relacionaba unas cosas con las otras. Por casualidad me encontré con esta discusión que, para serles sincera, no comprendo mucho, pero me agrada que se estén tomando en cuenta estas cosas. Besos a todos. Atentamente, Sara Lleras.

  7. Omar Amestoy says:

    Reciba saludos afectuosos, estimado Doctor Mignolo. En algunas universidades de España se ha estado publicitando una cartelera sobre la descolonialidad. He tenido la oportunida de leer algunas de sus obras más recientes y tengo algunas observaciones.

    1. Me parece que responsabiliza a los mestizos, aunque no sea explícito, al adscribirlos junto a los criollos, regalando una aliado, difícil e incómodo, es cierto, pero no sumiso. Una cosa es lo que haya dispuesto el eurocentrismo (voluntad el emisor) y otra como es recibido por el receptor (estrategias subalternas). Los mestizos en América Latina son el problema clave (por algo han pasado dos siglos dandole vueltas al asunto, los intelectuales de ellos mismos), porque son la bisagra de todos los grupos blancos, criollos, afros e indígenas. Es probable que se le vayan encima por esta razón.

    2. Es curioso que usted rescate el papel de las potencias ibéricas, algo que ni ellas mismas (talvez los franquistas a su modo) se preocuparon en hacerlo. Inglaterra, Alemania y Francia, tampoco lo hacen. La escuela histórica de los Anales en Francia intentó hacerlo. Es curioso que venga una iniciativa de los vencidos (mas bien de un representante) a recuperarla.

    3. Tal cosa me recuerda a Juan Goytisolo cuando dice que Said aborda levemente la ocupación árabe en la peninsula ibérica (8 siglos), y claro no lo puede hacer porque se le viene encima todo su edifico teórico. Pero eso no es todo, Europa misma fue capturada por una religión oriental como el judaísmo quien puso a su disposición todos los demás conocimientos incluyendo el grecorromano ya tamizado por el islam.

    4. Octavio Paz dijo una broma reversiva cuando en una de las tantas celebraciones del “1492”, imaginó cómo sería Europa si las cosas hubiesen sido al revés. Recordaba siempre que los americanos también fueron imperios (inca, maya y azteca). Todos celebraron el ingenio del poeta, pero ahora ya nadie se ríe, porque es el caso de los inmigrantes en Francia, Inglaterra y Alemania. Es decir, Europa ya no es Europa.

    Espero que sirvan de algo estas observaciones. Os saludo.

  8. Pablo Passols says:

    Estimado Walter,
    quería preguntarle si tiene alguna reflexión respecto de que una gran parte de la literatura desde la teoría Decolonial escrita por intectuales latinoamericanos, está escrita en inglés. Lo cuál dificulta su lectura en los ámbito donde realmente es importante entederla. En otras palabras: escrita en inglés ¿cuál es el público de la teoría?
    Seguramente esa pregunta ya se la han hecho muchas veces, y en todo caso puede indicarme donde encontrarla.
    Me despido de Ud. felicitándole por la generosidad intelectual de este sitio web.
    Pablo Passols

  9. Martín Mora says:

    Señor Mignolo:
    Por lo visto siguen las vueltas de tuerca al rollete “libertario” y antieuropeo. ¡Qué aburrimiento! Sobre todo cuando la mayoría de paladines del membrete descolonizador, como ocurre con sus primos postcoloniales, parasitan en las metrópolis, ajenos a las “colonias invadidas y sojuzgadas”, y viajando en primera clase. Basta de chapuzas: hay que ser serios y consecuentes.

  10. ibecast says:

    Bueno, he seguido con detenimiento los comentarios. Unos más otros menos. En todo caso, el amigo que tiene el complejo de mecánico (digo, por lo de las vueltas de tuerca y esas cosas), será que se cree el icono de las “colonias sojuzgadas e invadidas”.

    Ah mi estimado señor, si fuese así supongo que es que su computadora es de piedra pura (original de la empresa STONE C.A) y además Usted navega por internet a través de una red de hojas de platano en algún terrible y miserbale asentamiento campesino ¿no?

    Bien, en cuanto a lo señalado por Walter, más bien me gustaria saber cómo carajo hacemos para juntar eso que han mal llamado cultura “resultado del MESTIZAJE (BONITO NOMBRE PARA LA VIOLACIÓN)” y los aún sobrevivientes pueblos originarios de nuestro querido continente. Cada vez que reflexiono en torno a esto enseguida rememoro el contenido de la Carta de Jamaica (SB). Sobre todo estimado Walter en estos tiempos de fin y principio.

    Ps. Saludos al mecánico del POST (Disculpen se me salio la mentalidad colonizada)

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