Walter Mignolo

Thoughts on modernity/coloniality, geopolitics of knowledge, border thinking, pluriversality, and the decolonial option.

DHELI 2012: LA DESOCCIDENTALIZACION, LOS BRICS Y LA DISTRIBUCION RACIAL DEL CAPITAL Y DEL CONOCIMIENTO

Este articulo puede ser traducido a casi 72 lenguas

La nota de opinión publicada por LaVaca ha provocado varias e interesantes reacciones y respuestas, algunas se encuentran en la web (en Facebook), otras me llegaron personalmente. Lo que escribo a continuación es una aclaración de mi tesis en esa nota.  La única tesis, puesto que es un artículo de 800 palabras y no un tratado de 150 mil palabras, es la siguiente: la desoccidentalización es irreversible y la decision del gobierno argentino de renacionalizar REPSOL-YPF está enganchada con los procesos globales de desoccidentalización, cualquiera sean las otras y complejas motivaciones de la decision. Me animaría a decir que sin la existencia de los procesos de desoccidentalización y de la fuerza política y economica de los países del grupo BRICS, tal decision hubiera sido más dificil de tomar. Un comentario (de Andrés Kogan Valderrama, en Facebook) comprendió bien la intención de la nota. Hubo otras que desviaron e introdujeron el tema de la ¨descocidentalización de Argentina. La des-occidentalización no es un conjunto de procesos y decisions que toman paises particular y de un días para otro se desoccidentalizan.  El asunto es a la inversa: países particulares toman decisions en consonancia con procesos globales, de re-occidetalización o de des-occidentalización en este caso. El pensar descolonial, puesto que la nota es un análisis descolonial de la desoccidentalización, exige un vuelco en la geografía de la razón. Si no es así, continuamos pensando en los moldes de la modernidad, no importa sobre qué pensemos.

Las notas que siguen exponen el contexto del que surgió la el artículo de opinion sobre la  renacionalización de YPF.

 

I

A finales de Marzo del 2012 se realizó en Nueva Dheli  la Cuarta Cumbre de los cinco paises del BRICS (Brazil, Rusia, India, China y Sur Africa).  Los cinco países reúnen la mitad de la población mundial (hoy cercana a los 7 billones y producen una tercera parte del producto domestico global (GDP). Son también los cinco países que implícita o explícitamente llevan adelante la des-occidentalización: capitalismo sí, neoliberalismo no. Abogan por la democratización de instituciones internacionales (UN, Banco Mundial, Fondo Monetaria) hasta ahora bajo los dictados de US con el apoyo de la UE. Se calcula que para el 2030 los países del BRICS tendrán una producción mayor a los G7 (Alemana, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido). Los países del G7 que lideraron las tomas de decisiones en el orden mundial durante el siglo XX consumen el 80% de los recursos naturales del globo. La “Declaración¨ que resume las posiciones tomadas circula ampliamente en la web. [1]

Todo indica, y es de esperar, que la alianza entre los cinco estados se consolide y continúe. Es posible también que ingresen otros, o que un cambio de gobierno en uno de los estados, opte por una política distinta a la que tiene ahora el grupo BRICS y se separe de él. Pero hay razones, que explico más abajo, para pensar que lo que han creado estos cinco estados esta destinado a perdurar por varias décadas. Lo cual no debe tomarse como la panacea que nos llevará a todos y todas al paraíso en vida en unas pocas décadas. Ya se verá entonces cuál serán las trayectorias futuras que las próximas décadas, digamos hasta el 2050, dejarán. Ignorar las transformaciones que la política BRICS introduce en el orden mundial porque no se corresponden con un orden socialista o descolonizador deseado, es de poco servicio a los proyectos descolonizadores. Lo que sigue es un análisis descolonial de la des-occidentalización. Y también una explicación de por qué la re-nacionalización de REPSOL-YPF es una medida que se corresponde con la lógica de la desoccidetnalización. Veamos entonces las opciones que el grupo BRICS tiene para luego ver las razones de su consolidación y permanencia. Esto es, las razones que explican por qué sostengo que (nos guste o no nos guste) la desoccidentalización es un proceso irreversible.

El grupo BRICS tiene tres opciones. Una es la de aspirar a la integración en la economía global y en las relaciones internacionales aceptando re-occidentalización iniciada por el Presidente de Estados Unidos después del desastre político y económico de sus predecesores. La re-occidetnalización intenta mantener el liderazgo político-económico del que Estados Unidos gozó en la segunda mitad del siglo XIX y, en consecuencia, el liderazgo civilizational de occidente, montado y consolidado en los últimos quinientos años de historia global. Esta opción sería paralela a la opción que tienen los inmigrantes en los estados de la Europa del Oeste: integración y asimilación sujetándose a las reglas del orden existente, suprimir la creatividad y adaptarse para sobrevivir, sacando la mejor ventaja de la situación.

La segunda opción es la de desprenderse de la re-occidentalización y sobre todo de los lastres del proyecto neo-liberal y del consenso de Washington. El proyecto neo-liberal intentó homogeneizar el planeta tanto en el orden político como económico, lo cual suponía imponer una tendencia a la homogeneización cultural. Esta segunda opción—la desoccidentalización– implica mantener la política de crecimiento y desarrollo económico (los cinco países del grupo BRICS tienen en común un crecimiento económico en las últimas décadas impensable e inesperado para países del ex ¨tercer mundo¨), pero no aceptar las órdenes ni del FMI y del BM, lo cual supone no aceptar órdenes ni de Estados Unidos ni de la Unión Europea. Este desprendimiento afecta también las decisiones relacionadas con la política internacional frente a las Naciones Unidas. La ONU, el FMI y el BM son supuestamente instituciones internacionales, pero hasta el momento están controladas por EU y la UE. Los países del grupo BRICS se desprenden también de las decisiones unilaterales tomadas por organismos internacionales. Dos de los puntos de la ¨Declaración¨ escrita y firmada después de la reunión del grupo en Nueva Delhi, a finales de Marzo del 2012, establecen criterios firmes en asuntos álgidos en las relaciones internacionales actuales. Uno de ellos es la regulación financiera, la creación de un banco de desarrollo que evite a los países de economías emergentes estar a la merced de los bancos centrales de las economías desarrolladas y democratizar el nombramiento de cargos fundamentales en el IMF, BM y UN (puntos 5 a 21). El otro punto es el de establecer criterios éticos y democráticos (al cual están dedicados los puntos 22 y siguientes)  para regular situaciones como las de Siria e Irán, las cuales conllevan obviamente mucho más de lo que ¨parece¨ a primera vista en el consumo de información propagada por la prensa acrítica o al servicio de la reoccidentalización.

La tercera opción que tendrían los países del grupo BRICS sería la de comenzar a cuestionar la economía de desarrollo y crecimiento y la forma-estado la cual, desde la secularización en Europa, la revolución industrial y la segunda expansión imperial de occidente, han colaborado en la formación de un orden global en el que hoy tenemos países desarrollados, economías emergentes, y países en vías de desarrollo. Tres de los países del grupo BRICS son países con historias coloniales y, por cierto, raciales. Estos países han transitado, en distintas etapas, ritmos y regiones del planeta, desde las independencias y la descolonización hasta el desarrollo económico y la autonomía política. Todo indica que, a nivel de las políticas estatales, los procesos de descolonización han sido ¨superados.¨ La descolonialidad hoy se manifiesta en la esfera de la sociedad política global, más no en los estados. La política de los estados disidentes son las políticas de desoccidetnalización. La renacionalización de REPSOL-YPF lleva muchos indicios de que es una decisión que se pliega las trayectorias desoccidentalizantes.

 

II

Veamos algunos de los rasgos comunes entre cinco países aparentemente tan disimilares, sobre todo si se los compara con los países que han gobernado el mundo desde 1500: España y Portugal, Francia, Inglaterra, Holanda, Alemania  finalmente Estados Unidos, la extensión de Inglaterra en América. Todos europeos, cristianos (protestantes o católicos), fundados sobre memorias greco-latinas, escritura alfabética. En cambio los países del grupo BRICS no están ligados por un tronco civilizatorio común, como es el caso para los países desarolloados. Estos países tiene un tronco común: Grecia y Roma, la lengua griega y la latina, las categorías que conllevan las lenguas, y también ligados por los relatos del Antiguo y el Nuevo Testamento. Nada semejante tienen en común los cinco países BRICS. Que es lo que tienen en común, entonces, si algo tienen, más allá de intereses económicos circunstanciales?

Veamos entonces. Ni Rusia ni China fueron colonizados como los otros tres estados nacionales, pero ni Rusia ni China escaparon a la colonialidad. La historia de Rusia, desde finales del siglo XVI hasta 1918, es la historia de la emulación de occidente cristiano y liberal por parte de una civilización ajena a la historia que emula. La historia de Rusia es más compleja. Rusia es un país eslavo de base cristiana ortodoxa, y su escritura alfabética (el cirílico) es ajena al alfabeto latino, común a seis de los G7. La iglesia ortodoxa deriva del imperio romano en Constantinopla (Estambul): es la cristiandad del este. La iglesia ortodoxa es segunda en número de adherentes sólo a la iglesia católica cristiana. Desde 1918 hasta 1989, la de Rusia es la historia de la puesta en práctica de las ideas socialistas que surgieron de la ilustración. Contrario al caso de China, Rusia tiene una historia de más de trescientos años (hasta 1989) montada sobre la experiencia de Europa. La última década del siglo XX mostró la emulación de occidente (esta vez emulando el neo-liberalismo) tampoco funcionó. Vladimir Putin, figura controvertida sin lugar a dudas, comenzó a cambiar el rumbo. Y ese cambio de rumbo llevó a Rusia a la membrecíad el grupo BRICS. [2]

China tiene una historia milenaria independiente de occidente, hasta 1840. Con la guerra del opio manejada por Inglaterra con el apoyo de Francia y Estados Unidos,  China es afectada por la colonialidad, un golpe fuerte cuya recuperación llevó más de un siglo si contamos a partir de la revolución de 1911. Con la guerra del opio China  fue atrapada en el entramado con occidente, un destino que le fue impuesto. China es un país de historia milenaria. Los 160 años transcurridos desde la guerra del opio (1840) son en prácticamente nada para incidir en la subjetividad de millones de personas que conllevan las memorias de familias lingüísticas autónomas con respecto al griego y al latín. Que mantienen formas de escrituras distintas a las del alfabeto latino, cuyos ¨teatro¨ nada tiene que ver con la poética de Aristóteles, etc. Sus sistemas éticos-religiosos son varios y complejos (Confucianismo, Budismo, Taoismo) y ninguno de ellos tiene nada que ver ni con el Antiguo ni con el Nuevo Testamento, bases fundamentales para la civilización occidental, en la que se ingenió la guerra del opio. Tanto los habitantes de China como los habitantes de India fueron considerados ¨amarillos¨ en la taxonomía occidental y por lo tanto inferiores al ¨blanco.¨

India, por su parte, es un país hoy de una enorme diversidad ética y religiosa y de una enorme variedad lingüística, de la cual variedad la lengua hindú, la lengua bengali y la lengua urdu tienen millones de hablantes. Como en el caso de China, la invasión comercial de occidente (desde finales del siglo XIX) y la formalización del estado británico en India (en 1858, entre las dos guerras del opio, y por cierto relacionada con ella), es sólo una pátina superficial en una región que, en su milenaria diversidad, comparten diversas memorias entrelazadas desde siglo. El entrelazamiento con occidente es superficial tanto en tiempo como en espacio. La diversidad demográfica y lingüística de India, y también de China, están muy alejadas de la experiencia lingüística y vivencia de Inglaterra para que ésta hubiera alterado los ritmos de memorias y vivencias.

La República de África del Sur tiene otra historia. Un elemento importante de esa historia es que África en los esquemas mentales impuestos y transmitidos por occidente, África sea nombrado a menudo como un país: China, India y África y otros países, es una expresión común en la esfera pública. África fue descartada de la historia universal por G.W.F Hegel en sus lecciones de filosofía del a historia, pronunciadas entre 1820 y 1830. Estas fechas son importantes puesto que están a mitad de camino entre la esclavización masiva de Africanos en los siglos XVI al XVIII y la abolición legal de la esclavitud, por un lado, y la conferencia de Berlín en 1884, que abrió las puertas y legalizó la apropiación del continente africano por parte de los países europeos. A fines del siglo XIX todo el continente africano estaba bajo control de Inglaterra, Francia, Bélgica, Holanda, Portugal, España y Alemania. [3] Esta historia la conocen muy bien los y las africanas, es la historia de África a la que Hegel no le dio crédito. Por esta razón la idea de que los países africanos deben plegarse al grupo BRICS y seguir el liderazgo de la República de Africa del Sur es ya una opinión en debate. [4]

Brazil es un país predominantemente blanco/mestizo, de ascendencia Europea. Ser de ascendencia, no es ser Europeo. La racialización de la diferencia opera también aquí, como en el resto de la América Hispana. La opción seria ignorar la diferencia y aceptar la dependencia o asumir que no se es y buscar el camino propio. En América del Sur y el Caribe, la conciencia de la dependencia económica fue fuertemente articulada por los teóricos de la dependencia en el continente y por el New World Group, en el Caribe. Ambas teorizaciones fueron simultáneas, aunque cada una basadas en las historias locales del continente y de las islas. En el continente, el rasgo sobresaliente era el de la historias de dependencia económica de Inglaterra durante la segunda mitad del siglo XIX y con Estados Unidos después de la segunda guerra mundial. Se trataba, por otra parte, de un debate ponía de relieve, aunque no se mencionara, la distribución global del capital y del conocimiento con el racismo; países dependientes eran económica y epistemológicamente dependiente. Por lo tanto, era ¨subdesarrollados¨ según el término inventado por Harry Truman in 1949. El New World Group llegó a las mismas conclusiones sobre la dependencia económica que analizaron en la ¨economía de plantación.¨ La diferencia con los dependentistas continentales residía en que los caribeños del New World Group eran en su innegable mayoría de ascendencia Africana. El racismo no estuvo oculto sino siempre evidente en sus teorizaciones. Cuando se teoriza en la piel negra, Fanon lo puso claro, siempre se es consciente de la piel blanca. Mientras que si se teoriza de la piel blanca, no necesariamente se es consciente de la piel negra. Se puede llegar a ser consciente, pero no hay necesidad. Un sector de Brazil es caribeño, el caribe continental y es precisamente donde más afinca la población de ascendencia africana. Esta es la que se tiene más cercanas relaciones con el Caribe insular afro.

Este es un ligero esbozo de comunidades cuyas memorias e historias locales son tan diversas que no sería inexplicable lo común si no fuera por la diferencia colonial (Brazil, Africa del Sur e India) y la diferencia imperial (Rusia y China). El racismo es común a ambas diferencias. Es más, es sobre la invención occidental de las diferencias coloniales e imperiales que se funda el racismo global. El proyecto de desoccidentalización a cinco países tan diversos en sus historias locales y tan similares en su relación imperial-colonial con occidente.. La desoccidentalización no cuestiona la economía que liberales y marxistas llaman ¨capitalismo¨ y que los intelectuales descoloniales llamamos ¨colonialidad económica¨, pero si cuestiona todas las esferas de la matriz colonial de poder que, hasta este momento, estuvo diseñada, transformada y gestionada por occidente (todos aquellos países que se repartieron África, más Estados Unidos).

Ahora bien, el grupo BRICS es parte del orden global poli-céntrico que veremos acentuarse más y más en el siglo XIX. No se trata ya de otra ¨guerra fría¨ porque el orden poli-céntrico hoy es capitalista. Por eso es poli-céntrico y no bi-polar o, en otra terminología, un mundo donde la colonialidad económica es hegemónica y la disputa por el control de la matriz se localiza en el conocimiento, el cual permite controlar tanto la economía como todas las otras esferas de la matriz. No todas estas disputas por el control de la matriz están controladas por los estados. Muchas de ellas hoy afortunadamente ocurren ya en la esfera de la politización de la sociedad civil y la emergencia de la sociedad política global: fuerzas que actúan entre el estado y el mercado; horizontes que no son visibles todavía pero que se están definiendo en el proceso. Pero, por el momento, limitémonos a la esfera de las políticas estatales.

Los estados que no pertenecen ni a los BRICS ni a los G7 tiene dos opciones para orientar sus conductas y decisiones. En África la opinión de que los países africanos deberían plegarse al grupo BRICS y seguir el liderazgo de la República de África del Sur ha sido ya formulada. Por cierto que la formulación de una idea no significa que toda África se plegará a ella. En América del Sur y el Caribe es obvio aunque no conozco que se haya dicho que Brazil lidera los procesos de des-occidentalización, y por ello es uno de los miembros del grupo BRICS. Es obvio también que Colombia y Chile han optado por la re-occidentalización, en tanto que Ecuador, Bolivia, Argentina, Venezuela, Nicaragua, Cuba se alinean con la desoccidetalización.

Si Brazil ha logrado el desarrollo económico que los países de América del Sur y Caribeños no lograron en la segunda mitad del siglo XX cuando precisamente, Estados Unidos a través del FMI, del BID y del BM,  proponían el desarrollo y la modernización de América del Sur, es porque—entre otras cosas—no siguió las instrucciones de los organismos antes mencionados. Esto es, desobedeció las órdenes. Y esto no fue una desobediencia civil sino epistémica con implicaciones en la política estatal en materia de economía. Brazil en América del Sur y el Caribe al igual que la República de Sur África en África, lideran en este momento los procesos de occidentalización en los respectivos continentes. La decisión del gobierno argentino al renacionalizar YPF, al igual que los contratos firmados por el Presidente de Ecuador con compañías mineras transnacionales (Canadienses y Chinas), así cómo los esfuerzos del gobierno boliviano por abrir una carretera que conecte Bolivia con Brazil a través de la Amazonía (lo cual provocó los conflictos en y sobre el TIPNIS –Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Secure), son indicios de que el anunciado y esperado giro a la izquierda y giro descolonial a principios del siglo XXI, se muda en giro desoccidental. [5] Lo cual también me hace pensar que la desoccidentalización es no solo hoy irreversible, sino inevitable.

Mi tesis en el artículo opinión sobre la renacionalizaicón de YPF publicado en LaVaca  sostenía que éste no era un fenómeno aislado, sino un hito más en el proceso global de desoccidentalización, liderado por los países del grupo BRICS pero no sólo por ellos. [6] Singapore, Indonesia, Irán llevan adelante sus propias trayectorias. Y mi segunda tesis es que la desoccidentalización es irreversible. Por qué es irreversible?  No por la toma de conciencia económica sino, sobre todo, por la toma de conciencia del cierre del ciclo de dominación occidental. No se trata del fin de occidente o el fin de la modernidad, sino del fin de los diseños imperiales construidos y controlados por occidente bajo el mito de la modernidad, el progreso, la civilización y el desarrollo. Ahora bien, la toma de conciencia del cierre del ciclo de dominación occidental, no es el cierre del ciclo de la colonialidad del poder. Y he aquí donde las consecuencias de la desoccidentalización son de gran relevancia para el pensar y hacer descolonial. En otra formulación: las economías emergentes, son emergentes porque las economías desarrolladas, que fueron erigidas por ¨el hombre blanco,¨ se desarrollaron mediante la expropiación de tierras y recursos naturales y la explotación del trabajo de zonas y poblaciones ¨de hombres y mujeres de color¨  fueron clasificados en la segunda mitad del siglo XX como subdesarrollados y luego, respondiendo al obvios racismo de la clasificación, se la cambió a países de economías emergentes. Lo cual no anula el racismo, solo lo disimula. El punto aquí es que la humillación impuesta sobre los pueblos de color, además de la ¨naturalidad¨ de sentirse superior, no está en la memoria de las economías desarrolladas y del ¨hombre blanco.¨ [7] Los países del grupo BRICS son países de gente de color (incluido Brazil y Russia donde la mayoría de la población tiene piel medio blanca o blanca, pero son países ¨de color¨ en la historia de las diferencias coloniales (India, Africa del Sur y Brazil) y de las diferencias imperiales (Russia y China).  La desoccidentalización es irreversible por la simple razón que no se trata sólo de competencia econonómica, sino de dignidad: de no querer ya recibir órdenes y continuar en el servilismo del desarrollo, la emergencia y la indigencia.

 

III

Ahora bien, la desoccidentalización significa también que las decisiones se toman en primer lugar en relación a los intereses inter-estatales en la competencia global. La situación interna de la población de cada país es secundaria. Tanto en Estados Unidos, Francia, España, Inglaterra o Alemania—por un lado—como en China, India, Brazil, Africa del Sur e India—por el otro—el crecimiento del producto bruto interno no significa que la población se beneficiara. Al contrario, de más en más vemos recortes en tanto en el primer grupo como en el segundo que afectan la educación, la salud, el empleo, la vivienda, etc. China y Brazil tienen estadísticas que muestran que se ha reducido significativamente el índice de pobreza. Lo cual sugeriría que en los países del grupo BRICS que comparten historias y experiencias del ¨tercer mundo,¨ la conciencia de y la responsabilidad hacia la indigencia es mayor que en los países desarrollados, con historias y experiencias ¨de primer mundo¨ para los cuales la opulencia es más visible que la indigencia. La costumbre de la opulencia hace más difícil tomar conciencia de la decadencia del nivel de vida en los países desarrollados.

La desoccidentalización es irreversible puesto que el desarrollo económico ha contribuido a sobrepasar el complejo racial en la distribución del capital y del conocimiento. Y es inevitable porque en esto momento la competencia internacional en el nivel del conocimiento, la tecnología y la economía no permite que ningún estado se desvíe del rumbo. Cuba está pagando las consecuencias, e Irán está en la mira de occidente. De ahí que el muro de contención que presenta el grupo BRICS a las decisiones unilaterales (como en Iraq y en Libia) sea de extrema relevancia.

En la medida en que la desoccidentalización no cuestiona la colonialidad de la economía, y compite con la re-occidentalización por los recursos naturales, expropiación (compras) de tierras y recursos naturales, explotación del trabajo, indiferencia por los daños ecológicos que afectan a millones de personas, está sujeta a los mismos pecados que la re-occidentalización. No obstante, la desoccidentalización introduce un elemento importante en los futuros órdenes globales: el cierre del mono-centrismo en todas las esferas de la vida (economía, política, conocimiento, subjetividad, ética, estética, racismo, género, sexualidad) y la apertura hacia el poli-centrismo.  Es cambio radical en la historia del planeta en los últimos 500 años, viene aparejado con la politización de la sociedad civil (revolución de las manos en el Túnez y Egipto), los indignados en España, las insurgencias de Londres, el movimiento ¨Ocupar¨, las insurgencias y demandas estudiantiles en Chile y en Colombia y por la emergencia de la sociedad política global (La vía campesina, El juicio ético a las corporaciones transnacionales, las organizaciones por La soberanía alimentaria, las asociaciones de los Pescadores del Pacífico, las organizaciones indígenas en Bolivia-CONAMAQ- y en Ecuador- CONAIE (en cuyas historias se cuenta el derrocamiento de cuatro presidentes en los dos países). Es en la sociedad política global hoy, donde continúa germinando la descolonización cuyo proyecto inicial se dio en la Conferencia de Bandung, en 1955, sobre la cual—hoy—hay mucho que decir. Pero lo dejo para otra oportunidad.

Este análisis es un análisis descolonial en la medida en que no está basado en principios disciplinarios de las ciencias sociales, sino en la historia de la colonialidad y de la matriz colonial de poder. La matriz colonial, fundada y controlada por los países imperiales del Atlántico esté hoy en disputa. La desoccidentaliación disputa el control de la matriz. Al mismo tiempo introduce dimensiones no consideradas hasta el momento. Si, como ya es aceptado, la matriz colonial de poder fue fundada, construida, transformada y controlada por el hombre blanco, europeo, cristiano y heterosexual, la disputa de la matriz proviene de hombres de color, no-europeos y no todos (con excepción de Brazil) cristianos. Las transformaciones radicales que implica el cierre del ciclo de 500 años nos enfrenta a formas de conocer y de sentir a las que no estamos acostumbrados. La modernidad y la posmodernidad son ya obsoletas, formas de sentir y de pensar que pertenecen al pasado y que se re-inscriben en la re-occidentalización. La desoccidetnalización y la descolonialidad abren rumbos no conocidos hasta la segunda mitad del siglo XX,  y que tendrán un protagonismo creciente en el siglo XX



[1] El texto completo de la ¨Declaración¨ se encuentra en http://www.cfr.org/brazil/brics-summit-delhi-declaration/p27805

[2] ) Sobre este tema ver http://www.wpfdc.org/en/politics/893-the-russian-federation-tested-by-multipolarism

[3] Ver el mapa de Africa entre 1885 y 1914, la explosión de la primera guerra mundial causada no por los africanos, por cierto, sino por la ambición en europea en el reparto de África, http://www.newworldencyclopedia.org/entry/Scramble_for_Africa

[4] http://www.wpfdc.org/en/economics/886-solidarity-economy-for-africa

[5]  Me referi a este cambio de rumbo en una nota publicada en Pagina 12, http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-182727-2011-12-06.html. Un reciente número de la revista Alai-Amlatina, titulada ¨La descolonización inconclusa¨ subaraya el importante paso que se ha dado al incorporar la ¨descolonización¨ en las constituciones de ambos países. Sin duda lo es. No obstante, el rumbo que han tomado los gobiernos en ambos países son rumbos desocidentalizantes, siguiente quizás el rumbo trazado por Brazil. http://www.alainet.org/publica/474.phtml.

[6] http://lavaca.org/notas/la-re-nacionalizacion-de-repsol-ypf-un-ejemplo-de-como-es-irreversible-la-desoccidentalizacion/. Quienes sienten que a mi nota de 800 palabras le falta algo, me ocupo en mas detalles en dos entrevistas de 12000 palabras, las cuales entrevistas estan relacionadas con los temas que estoy reflexionando en esto momentos. Ver, http://www6.cityu.edu.hk/hkaics/intraviews/wm.html.

[7] El hecho de que el Presidente actual de Estados Unidos sea un ¨hombre de color¨ es aleatorio y fortuito. Todo el aparato esta montado y controlado, históricamente, por el ¨hombre blanco.¨  Estados Unidos no está ansioso por ingresar y ser el sexto país del grupo BRICS!

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