January 4th, 2009
Las caídas del “muro” de Berlín y de la “calle” Wall
La caída de la “Calle Wall”(Wall Street) reproduce, casi veinte años despues, la caída del “Muro de Berlin”(Berlin Wall). En realidad, el paralelo no debe sorprendernos. Ambos, el “el capitalismo real”y el “socialismo real”son hijos mellizos herederos de la ilustración y de la secularización en la historia de occidente. El estado-nación secular y el capitalismo industrial (precedido el primero del estado monarquico-teológico y el segundo precedido por el capitalismo monopolísta, controlado por España) y libre cambista (abierto y controlado por Inglaterra), nacieron primero. El socialismo (con Saint Simon y luego con Marx), nació después. Las caídas invirtieron la cronología, primero se derrumbó el “socialismo real”y luego “el capitalismo real.”Ambos quedaron maltrechos. De modo que alimentar hoy las esperanzas de que el espíritu del socialismo puede re-surgir de los escombros del capitalismo real, es tan ficticio como pensar que el espíritu del capitalismo puede re-surgir despues de su propio suicidio.
No obstante, “cómo salvar el capitalismo”es una pregunta que genera recetas de todo tipo. Pues en este escenario hay dos cuestiones paralelas y complementarias para considerar en vista a los derroteros de los futuros globales.
Pongo dos asuntos sobre la mesa para contribuir a pensar los futuros globales:
a) La primera es la naturalidad con que académicos y periodistas se abocaron a pensar cómo salvar el capitalismo. A nadie—que yo sepa—se le ocurrió pensar que la cuestión no es salvar al capitalismo sino a la humanidad. Si el capitalismo u otro tipo de economía es más conducente al propósito de salvar a la humanidad del hambre y de la explotación, es la verdadera cuestión a debatir.
La economía capitalista opera sobre el principio de que la acumulación de ganancias conduce al desarrollo y al crecimiento, y que ambos son beneficioso para todos. Opera también sobre el mito liberal de que la sociedad organizada sobre la base de una economía capitalista, promueve la invención y que la invención motiva la humanidad y la empuja hacia la búsqueda de un futuro cada vez mejor; de la felicidad en suma. La bio-tecnología, hoy, construye su imagen sobre este lema: “la búsqueda de la felicidad.”Desde esta perspectiva la única pregunta válida es “como salvar al capitalismo”de sus malos momentos: la legal ilegitimidad de los ejecutivos de Wall Street (nadie fue preso por la debacle) y la necesidad de la guerra para defender el capitalismo del “eje del mal.”
b) Si en vez de salvar el capitalismo el objetivo es salvar a la humanidad, la pregunta sería salvar a la humanidad de qué? La respuesta perversa sería: del capitalismo. Una respuesta más conciliadora sería: del hambre, de la inseguridad económica, millones de gentes el cuidado de la salud asegurado, sin posibilidades de educación, millones de personas privadas de agua o bien porque es propiedad privada o bien porque, por ejemplo, las compañias privadas de explotación minera emplean billones de litros de agua para separar la paja del trigo, los minerales buscados de la piedra que los envuelve. De modo que si el objetivo es salvar la vida (esto es, la regeneración por sobre el reciclaje de la biotecnología y la biología sintética, pues la economía capitalista no es quizás la mejor manera de hacerlo.
En el caso a) se pone el carro delante de los bueyes: primero las instituciones, despues la sociedad y la regeneración (natural) de la vida. En el caso b) se ponen los bueyes delante del carro: primero la vida humana y la re-generación de la vida en el planeta, luego las instituciones que mejor conduzcan y guíen hacia esos objetivos.
En el primer caso se trata de una economía que promueve la acumulación; en el segundo, una economía que (como la etimología de la palabra lo indica) que administre la escasez. Sin duda, David Ricardo andaba cerca de hacer tal propuesta. Sólo que para Ricardo, la administración de la escasez dependía del principio capitalista de acumulación. La versión actual, e institucional, de Ricardo son instituciones como el Banco Mundial y el Earth Institute (en la Universidad de Columbia, dirigido por Jeffrey Sachs). En esta version no se trata de una economía que administre la escasez, sino de mantener la economía de tipo capitalista que—generosamente—haga lo posible por mantener trabajadores que, al mismo tiempo, son consumidores.
Pensar instituciones económicas y gubernamentales (estatales o no), que administren la escasez, que aseguren el agua y la alimentación, la salud y la educación, no puede ya estar solo en manos de un pensamiento socialista sino más bien y también de un pensamiento descolonial. Tanto el capitalismo real como el socialismo fueron organizaciones sociales imperiales/coloniales. Ambas guardan la memoria de un pensamiento basado en universales abstractos. Entre la caída del capitalismo real y del socialismo real, comienza a levantarse el espectro de lo que ambos reprimieron y apabullaron: el espectro de la descolonialidad–de futuros globales ni uni-versalmente capitalistas, ni universalmente socialistas, ni universalmente islámicos ni cristianos, sino futuros globales pluri-versalmetne configurados. Esto es, literalmente, la construcción de un mundo en el que quepan muchos mundos.


2 Responses
The case for a decolonial global system, the system must be egalitarian and holistic in its approach. We have seen socialism fail and we have seen capitalism succed in its self aflicted destruction. The future belongs to a system that can unite humanity in its diferences for the good of all of us that live on planet Earth. Our unit of analisis must not be limited to a region or a member of the inter state system. The case for a decolonial global system can be achieve by creating first the language. Furthermore, we must be brave and take the battle to the institutions of status quo. Those that say that there is no future with out capitalism. Have been proven wrong over and over again by people like Aime Cesare that gave us an example of courage and self sacrifice in his philosophy, and Fenon that gave us an example of intectual courage. Hasta la victoria siempre.
Sólo un precisión: lo de “Wall Street” viene porque esa famosa calle era denominada “la calle del muro”, no porque se llame “calle Muro”.
Interesante artÃculo pero considero que definitivamente no significa para nada la caÃda del capitalismo, al contrario, las grandes potencias han vuelto a aplicar el famoso “keynesianismo” para salvar sus economÃas, incorporando nuevas reglas y regulaciones más estrictas pero sin dejar a un lado el concepto capitalista con el que mueven esas economÃas. Lo del socialismo sà fue una caÃda mortal y el famoso “socialismo del siglo XXI” no es más que el capitalismo disfrazado.
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